29 noviembre 2015

elecciones

si el amor y la política son lo mismo,
el valor que toma cada recuerdo
es un acoplado que impacta de lleno
según la conducción del estado: todo ok.
me lavo los dientes frenéticamente
frente al espejo, cae la baba,
sube el efecto.
sólo puedo serle fiel a este ritual sin cerebro.
bailo entregada a la letra de un rap machista
y pierdo la noción de las cosas
que habitan la casa.
recorro el perímetro contraria
a la postura de un tasador:
reconozco las pisadas
y retrocedo.
estoy salvada: hoy me dijeron
que mi nombre figurará
en una propiedad.
entonces voy flotando por la calle
escindida y hace rato no siento
la obligación de saber
quiénes son mis vecinos.
las listas parecen de supermercado,
pero los supermercados se ecologizaron.
si confío, esto es proporcional
a la corriente de un río.
el peligro ya mostró los dientes
con un guiño, una sonrisa.
y después de eso,
somos la variable dependiente,
es obvio,
somos la variable dependiente.
¿para que negarlo?
somos la variable dependiente.
queda por negociar:
para qué lado van a mirar
cuando se cansen de ver pasar
todas esas partículas
imposibles de politizar.

pogo