24 septiembre 2014

a fuerza de diez tostadas

Todo haiku se la come. Mi máxima en la vida. Siento que todos están pretendiendo demasiado y dan muy poco, a lo haiku. A mi me pasan cosas más jevis, pero no pido ayuda. No me gusta hablar del tema porque cuando lo hablo veo que agrando las cosas. A partir de ahora voy a escribir a fuerza de diez tostadas. Una delicia, mamá: tengo hpv. Mamá: desde que tengo hpv me peleé con xxx ¿Me tenía que enojar con alguien, o no mamá? En una serie decían que tener hpv era de mujer aventurera, algo positivo, no algo negativo mamá ¿Y si yo no soy aventurera bajo ninguna connotación? Ayer fue el día del padre y no pude decirle felíz día porque me rompió demasiado el corazón. Lo único que me interesa en esta vida es la literatura y los animales. Todos los seres humanos me rompieron demasiado el corazón y ya no los banco. No los quiero ni ver, los puse en mi lista negra. Digo abiertamente: te odio, estoy cansada. Quiero ser un ser místico y espiritual -para estar mejor con las personas-, pero creo que no se lo merecen. Además, Deleuze me confundió tanto que ya no sé cuál de todas es mi voz interior. Lo único que me interesa es hacer esta carrera que me convierte en un superhéroe del texto. No, no es maravilloso. Tampoco corro una carrera. No me interesan las carreras. Ahora puedo ver el texto desnudo, es decir, femenino. El próximo cuatrimestre tengo que trabajar si mamá y papá deciden separarse. Papá piensa que soy un parásito porque no trabajo y estudio al mismo tiempo como hacía él. Nunca se recibió. Mamá quiere mantenerme hasta el fin del mundo, pero no es realista. Mamá sueña mucho. Yo no voy a soñar, voy a darle mecha a todo lo que no me traicione nunca: literatura y animales. Mi vida va a ser así: voy llegar a casa cansada después de un largo día de trabajo y hanna me va a esperar con las verduras más maduras de nuestra huerta. Alice se va a encargar de atender el teléfono y de lavar los platos. Miel va a cocinar. Sobre la mesada va a amasar una pizza, mientras Hanna le va pasando los ingredientes. Yo sólo trabajo y las baño: somos una familia. A la noche, dormimos en una cama gigante y miramos alienigenas ancestrales. Nunca tengo sueños recurrentes en los que soy asesinada por los defensores de la literatura japonesa. No me derriban a fuerza de sables ni filosas trompadas. No tengo nervios ni me río. Mi risa no va en aumento ni adquiere un tono armónico heredero de la enana Feudale. Los sables me atraviesan y mis órganos no tienen la consistencia de las gomitas mogul. Aguien grita: neko neko neko. No me muero ni tengo sangre: descubro que soy inmortal. Lloramos con la boca bien abierta mientras golpeamos el piso con los puños moretoneados. Estamos frustrados y nadie muere. Estamos cansados y alguien grita: neko neko neko. Lara -en un segundo plano- baila con los brazos levantados y las manos extendidas un ritmo de dos tiempos. De izquierda a derecha suena: Nene malo.

09 septiembre 2014

acá iría un título primaveral

pero pienso que...
en el punto neurálgido de la estupidéz
todo sentimiento está determinado
por la cultura

podría escribir los versos más flojos esta noche
pero quiero meterles profundidad
rellenarlos con el material más sólido
que permanezca
tengo que poner en palabras
cualquier cosa que me esté aturdiendo
debería ser rapera
me sale bien escribir con rima
involuntaria
pero todo pasa
todo pierde su relevancia
la cuestión de ponernos cancheros
implica hacerlo rutina
no creo en lo cíclico
esta vez va a ser diferente
si puedo ver la diferencia
hasta en la naturaleza
te diste cuenta?
es una lucha por la supervivencia
nunca fui a scout ni a las guias
bailé salsa y merengue
llevo el ritmo latino bien fuerte
a pesar de sufrir carapalidismo
a los cinco preferí el carnavalito
a ser una dama antigua
no tenía ni idea de lo que quería decir
ser esto ser aquello
pero me dejé llevar por la intuición
del ritmo de clase, y ahora? qué hago ahora?
qué voy a hacer a partir de este momento?
siento que ya los estoy aburriendo
los poetas se la pasan sintiendo
porque se aburren
están aburridos de la vida
y la llenan de significaciones
cada vez que quiero preguntar
si algo es real o no me siento estúpida
la única forma de no sufrir más por amor
sería convertirme en burguesa
enfocar mi energía en el capital
y volverme de hierro
como en el siglo XIX
un especímen durísimo
rarísimo ahora y siempre
como siempre estamos queriendo
no ser como somos, re típico
inventarse una identidad paralera
pero vos: noooo! jamás!
venís tan segura estrenando armadura
que no me la creo,
voy a ver cuánto te dura
toda la soltura
dispuesta a contagiarme esa energía
de mierda
que te desborda tanto
y quema a lo femme fatale
viste, sos todas ellas
todas esas chicas lindas de ahora
que escriben lindo
que hablan lindo
que se visten lindo
pero que no tienen nada en la cabeza
y ahora? que vas a hacer ahora?
que vas a hacer a partir de este momento?
que no se te caiga al piso
que no te fruste amiga
qué es ser una amiga?
no me digas amiga
lo uso en un sentido demagógico
a veces el enunciado viene en forma de erizo
y lo tragamos, le ponemos peso
lo cargamos de una densidad imperceptible
no nos olvidemos, viene con pinches

entonces pienso que al final...
el final

02 septiembre 2014

no quiero convertirme en gárgola

desde que nos tomamos el taxi hasta tu casa, hasta que nos dormimos en los colchones de tu habitación, estuvimos fantaseando en voz alta una vida futura en la que estamos con los chicos que nos gustan. ellos son amigos y están un poco perdidos, como nosotras pero diferente. queremos el amor pero no tenemos idea de cómo se lleva a cabo una relación sin subordinación, el amor con independencia. tenemos fe en que el amor puede existir sin relaciones de poder.

antes de llegar al taxi te dije: este lugar me hace acordar mucho, la entrada, la salida. es igual, aunque antes fuiste al norte y ahora vas al sur de la ciudad, me respondiste. la vida es recorrer hasta los arcos de las flechas, en ritmo y potencia. no tengo ni idea de cuál es el camino que viene primero. mi cerebro busca el orden, a pesar de que le hayan dicho muy seguido que está todo bien con vivir confundido.

tengo miedo de que la edad me pegue con cara de sapo, asumir la realidad desde un punto de vista negativo y que se me deforme el cuerpo, como les pasó a mis profesores de la facultad. voy a escuchar bandas alternas para prolongar la felicidad y un poco de hardcore para volverme fuerte mientras construyo. si es necesario, destruyo. el marxismo está re bueno pero nos hace infelices.

anoche leía teorías sobre la pedagogía de la educación y sentí ganas de llorar. no creo en algunas cosas que nos hacen leer, pero no tengo ganas de buscar fundamentos para pelearme. la educación es algo muy complejo como para intentar definirlo y formular categorías inamovibles y concretas. enseñar es para valientes, hay que entender que todo se toca. si alguien no puede reconocer que está atravesado por miles de discursos ajenos, su futuro es una mentira. por más que decida utilizar los ladrillos más caros y fiables para construir su ideología. yo no sé si quiero enseñar, en este momento debería estar dándole mecha a algo que no me interesa. menos mal que conocí el lado no-académico de la literatura.

pogo