25 marzo 2014

mi único automimo es un té de manzana a las 12 pm.

esta semana no miré ningún documental ni menstrué,
tampoco me deshice de ropa vieja ni terminé
de arreglar unos pantalones heredados de mamá,
pero sobre todo, no pensé en trabajar este poema.
la gente anda toda engripada y yo soy felíz,
tengo salud; hay cosas por las cuales me debería
sentir bien, agradecer.
mis amigas vinieron hoy a desayunar.
a veces me pongo incomoda invitando gente
porque siento que esta no es mi casa.
me siento una subordinada, por eso
no tengo estima por todo
lo que me rodea
no me interesa lavar los pisos
ni acumular cosas
ni arreglar nada
quiero tener lo menos posible:
libros y ropa reciclada
me gustaría sentir una liviandad tal
como si todo lo que tuviera
entrara en una valija y
sobrara espacio.
llevaría adentro: un cortaplumas,
los papeles salvajes de marosa
y un piloto verde de mi abuela.
también me gustaría no depender
de la plata del gobierno o la de mi papá;
que todo sea gratis o tengas que jugar partidas
de poker o ajedrez para ganarte lo que quieras,
también podría ser algún ejercicio físico
aunque en eso no sería tan buena.
por último y no menos importante,
me gustaría que las bicis vengan con
algo que sostenga el paragüas para ir pedaleando
a todos lados sin importar el clima que haya.

17 marzo 2014

poesía emo

quiero que cuando me lean no se den cuenta de lo sensible que soy
si dijera todo lo que no me animo 
viviría una vida más ligera, más light
una vida desapegada
diría, por ejemplo:
ya sé que no nos conocemos
pero te propongo un plan.
vayamos hasta el bosque
y tengamos sexo estufa
en la parte trasera de tu auto.
y que vos me respondas:
¿sabés qué? mejor 
después de un día de playa
nos metemos en el bosque
y hacemos el amor con la piel salada.
y que yo me ria nerviosa y te diga:
me va, me va.

¿ya soy adulta?

I.
Me hace mal escuchar canciones cursis cuando estoy re loca. Para mi que tienen algún mensaje subliminal que te atornilla el cerebro cuando bajas la guardia. Después quedo re tarada. 

II.
Puse un disco de minitas, un tema que se llamaba 'el día del zarpado'. Me pareció bien, me gustó la letra; es de mujer superada. Ser superada no debería confundirse con ser resentida; ser resentida está mal, te quita energía. A mi hermana le gustó el disco, -copado copado-, me dijo, -poneme '0600 vos'-. Mientras nos cambiamos, nos desnudamos y comparamos nuestras tetas. Ella las tenía más grandes porque estaba indispuesta. Pero igual las tiene más grandes. Yo sabía que ese día iba a llegar y mi hermana menor iba a tener las tetas más grandes que yo. Igual todo okay, tener una hermana es lo más. 

III.
Creo que con ninguna mujer podría tener una relación igual. Es como mi doble de riesgo haciendo los mismos berrinches que yo ya hice pero en delay. Aunque es de riesgo, algo más zarpada. A veces me veo desde afuera y no me banco. Le digo: yo no era así; a tu edad escuchaba The Clash, no Katy Perry. La hermandad en la vida real significa que la ropa siempre va a ser una guerra; pero nunca vas a compartir chicos, eso jamás va a pasar. Pero por sobre todas las cosas, significa que bancas a tu hermano en todas. A pesar de saber que te vas a chocar con cuarenta muros, que después de eso van a venir otros cuarenta más y que en en medio del colapso vas a aprender a esquivar balas a lo Matrix. Lo peor de todo: no te cabe Matrix.

IV.
Tengo el presentimiento de que me estoy volviendo vieja, pero sólo tengo 21 años. Hoy comencé a cursar Adolescencia y me di cuenta de que soy un poco adolescente y un poco adulta. A veces creo que le chupo la adolescencia a mi hermana como si fuera un vampiro en busca de juventud. Llego a la madrugada: le comento todo lo que pasó, lo que no pasó y me dio bronca. Sé que no voy a ser jóven por siempre, pero cuando me rompo me siento inmortal. No sé cuidarme, repito todo el tiempo un remix mental que dice: nada malo puede pasarme, nada malo puede pasarme. Espero que convertirse en adulto no signifique la caída libre de esa máxima.

11 marzo 2014

un sueño que escribí en un fotolog secreto

Hola, hace poquito me desperté. Tuve sueños muy raros y salvajes, pero me acuerdo la mayoría con detalles. Primero la casa de Daiana. Yo no sé si estaba jugando a ser Indiana Jones, pero el tema es que estaba en una misión secreta. Su casa estaba mucho más bella: tenía una terraza con muchos azulejos celestes que destellaban y una torre de agua, el bien más preciado. De ahí solo recuerdo flotar y teletransportarme a la selva. Iba en un jeep con mi primo y otro chico que no conozco fumando hachis. Yo manejaba y se me nublaba la vista. Escapábamos, me empecé a poner muy nerviosa. Por momentos yo era yo y por momentos era Lizzie de mi vida con Derek. Mi primo era Derek, y el otro chico no sé, pero creo que no me caía bien. En un momento nos topamos con muchos laberintos, donde había que hacer sacrificios y pruebas para atravesarlos, pero teníamos que procurar no cruzarnos con otros seres ni que *nos encuentre nadie*, no sé por qué. Había veces que se aparecía mi hermana y Luciana; después desaparecían durante las pruebas. En los laberintos había tuneles que conectaban con el inframundo; teníamos que tener cuidado de no caer en uno y así todo el tiempo. Yo creo que se vivía un clima muy Inca, o me hace acordar al cuento de Cortázar la noche boca arriba.No sé como después estaba con Vicki en la casa de mi tía. Yo manoseaba todos los adornos hasta que encontré un perfume que me resultó familiar. Mi tia me dijo: ese no es el original, es este (saca otro mucho más pequeño del bolsillo). Se me vino a la mente la imagen de la selva y ese bien que estábamos buscando. Al final entró mi prima como llorando con su novio, que no lo conozco. Le dije que quería conocer a Santino y me respondió que hoy no, que se sentía muy mal... Y yo ahí.




el 29 enero 2012 16 Vistas

10 marzo 2014

soy una gran consumidora de basura
o veo talento en todos lados

que se yo

no siento vergüenza de no cumplir con
el snobismo que exige mi generación
esto no tiene nada que ver con literatura
digo lo malo que pienso
de las personas de forma escrita
arma mental puede ser una palabra
cualquiera hablar de venganza
no le podría ceder mis poemas
a karina la princesita porque
no me interesa ser parte de ese club
tampoco me importa no saber
cuando alguien se sienta zarpado
con todo esto

si me preguntan de quién hablo
voy a decir:
no da hablar mal de nadie
hay que militar desde el amor
todo esto es ficción y
mis labios están sellados

07 marzo 2014

groupies

Mi amiga Caro es la reencarnación de un árbol y tiene un novio rasta.
Hace un mes fuimos con ellos y los amigos hasta el lago. Nos fumamos uno y nos pusimos todos lindos tirados en el pasto. El solcito del atardecer nos tostaba la piel mientras tomabamos mate picados por las hormigas. Estuvimos hablando por mucho tiempo de que estabamos viviendo la plenitud de la vida y eso era re buena onda. Como si fuesemos los protagonistas de una película yankee californiana donde los personajes son jovenes, rubios y surfistas pasando por su mejor momento. Todo esto me pareció genial. Ese día me gustó uno de ellos. Pensé que no tenía chance; pero después nos conocimos mejor y hoy somos novios. El toca el bajo en una banda de reggae de la ciudad. No me pierdo ninguno de sus recitales; suelo ir a verlos con mi amiga Caro. Como nuestros novios cotizan alto en el ambiente reggae, tenemos que ir a marcar territorio: hacer acto de presencia y procurar que las rastas no les tiren bombachas o les regalen sus mejores pipas en afán de conquistarlos. Pero tampoco somos unas novias policia; tiramos simpleza y buenas vibras al aire mientras en trance bailamos sus mejores hits. Con Caro me reencuentro en todas las vidas porque en realidad siempre fuimos groupies por naturaleza.

rich kids con doble apellido

Hola. Mi nombre es Roberto Lebrón García y soy heredero de los saladeros Lebrón. Mi vida no es difícil, pero tampoco sencilla. Para la pandilla soy Tito, Teto, Toto y derivados. Todos somos hijos de millonarios pero no nos gusta que lo sepan; la verdad es que no curtimos esa. Nos vestimos lo más feria americana posible y desde adolescentes nos divierte hacer rabiar a nuestros viejos. No con una rebeldía cualquiera, sino con una real: súper política, súper anarquista. Lo que siempre buscamos es rebelarnos ante el protocolo, ante este sistema capitalista. Entonces somos artistas. Flasheamos arte; abarcamos todas las artes posibles porque somos un grupo bien heterogéneo, compacto, cerrado y podemos hacerlo todo. Nada ni nadie puede detenernos. Hace unos años empezamos a hacer fiestas de arte, amor y locura. Al principio regalabamos droga, nos gustaba que la gente fuera felíz. Después empezo a escasear; nos pelamos entre nosotros y algunos no pudimos dejarla. Pero aún conservamos un vínculo romántico: todos saben quienes somos, todos quieren ser como nosotros. También tengo una novia. Se llama Roxy y no es del tipo convencional, es prostituta. No sé como mi familia se enteró y nos declaró la guerra. Hacen todo lo posible para que no estemos juntos. Hace dos meses me cortaron los víveres. No puedo bancar más las fiestas de la pandilla y a penas me alcanza para comer. No me sirve de nada haber nacido herededo de una gran fortuna si mis viejos no pueden aceptar los términos de mi felicidad. A Roxy yo la banco en las que pinte, ella me está manteniendo. Nos amamos de verdad, somos almas gemelas. Cuando ella trabaja, yo me junto a tocar con los pibes. Hace poquito pensamos en formar una banda de hardcore porque podemos hacerlo. Tenemos voluntad. Ellos también me bancan demasiado. Casi siempre me regalan de su droga, aunque yo acepto poco porque no quiero quedar como un soguero. Es verdad que no tengo una vida perfecta, pero tampoco me puedo quejar. Siempre hice lo que quise.

06 marzo 2014

mi propia revolución es tener un vínculo tangible con las cosas

como la poesía que es una persona
con la que se tienen relaciones orgánicas
en estados de ánimo diversos.
como la vida de verdad, que es una película
donde los personajes no cuentan
con tiempo muerto divagando en internet.
cuando entendiste esto podés hacer
un mejor plan o podés simplemente
no hacer nada.
una vez quisimos una aventura:
entramos a un bar,
sonaba una banda
haciendo covers de pink floyd
y supimos instantaneamente
que en esa noche no iba a pasar nada.
pero eso también pudo ser una aventura
en la cual no tuvimos el control
y no pudimos articular ninguna locura;
porque esa vez
no nos tocó ser los protagonistas.
es más, es probable que alguno
se haya salido del repertorio,
haya mandado cualquiera
en plan de propia revolución
y nosotros ni nos hayamos dado cuenta
estando muy en la nuestra.
porque la revolución no tiene que ser
un acto de rebeldía vacío,
sino la intención de llegar
más allá de lo estipulado
con las manos completas y nuevas.
también es una suerte que todavía exista
la libertad para matar a tu propio poema
de la forma que más prefieras.

yo no quiero ser como vos.
no lo tomes a mal,
pero si fueras un menú
serías *milanesa con papas fritas*
y quizás eso no sea del todo malo,
ni del todo bueno,
pero definitivamente no tiene nada
que ver conmigo.

pogo